Los nervios de Boleyn Ground

Necesitamos volver a ver a Baldock así
El empate (y gracias) del pasado miércoles ante el Watford en The Boleyn Ground ha vuelto a poner de manifiesto que la fortaleza y el favoritismo del West Ham en los partidos como local no es tan grande como cabía esperar. Además la grada empieza a ponerse nerviosa y eso afecta a los jugadores, como ya dijo Faye esta semana.

No es cuestión de ser alarmistas ya que queda mucho por jugar. El equipo se sitúa en una zona privilegiada de la clasificación y fuera si que rinde al nivel esperado. Se ha ganado a equipos fuertes como Cardiff, Blackpool o Middlesbrough con cierta facilidad.
Lo que sienta mal al aficionado hammer es que no se acaben de refrendar en casa los buenos resultados fuera.

Llaman poderosamente la atención las derrotas contra Ipswich o Burnley (equipos de media tabla) y los empates contra equipos de la zona baja como Bristol o Watford. Además, los dos puntos perdidos en el último minuto contra el Leeds, no conseguir hacerle un gol al Crystal Palace o ganar por la mínima a Coventry y Forest (contra los de Nottingham gracias a dos penaltis) han dado que hablar.


El equipo dirigido por Allardyce ha conseguido 32 puntos en casa (uno menos que como visitante) repartidos en nueve victorias, cinco empates y tres derrotas. Los 26 goles anotados (1,53 goles por partido) no son una mala cifra pero se ven hinchados por los cuatro al Blackpool y Portsmouth y los tres al Derby. Sin estos encuentros la ratio goles por partido cae hasta un ridículo 1,08. Cifra no apta para un candidato al ascenso directo.

En el mercado invernal, vista la pérdida de olfato goleador de los delanteros del equipo, se contrataron dos nuevos atacantes y, aunque todavía es pronto para valorar nada, no parece que la cosa haya mejorado todo lo deseado. Así como Vaz Tê está sorprendiendo a muchos, Maynard no acaba de hacerse al juego del equipo aunque repito que es temprano para valorar su aportación. Mientras tanto, Cole y Baldock siguen negados de cara a puerta. Es preocupante que el primero no marque desde el 4 de febrero (Millwall) y que el segundo no lo haga desde el 5 de noviembre del pasado año (Hull).

Con todo esto queda claro que para poder ascender (Southampton y ahora sobretodo Reading están muy fuertes) hay que mejorar los resultados en casa y para ello hay que elevar el acierto de cara a portería pero, personalmente, creo que el problema no es solo ese. El juego practicado por Allardyce es poco vistoso y sus equipos nunca suelen salir al campo a proponer y este año el West Ham es uno de los rivales a batir. ¿Qué quiere decir eso? Esto viene a decir que al ser un equipo potente, los clubes más modestos de la categoría llegan a The Boleyn Ground a cerrarse y le ofrecen la pelota. Es ahí cuando llegan los bloqueos.
El West Ham no sabe proponer. Prefiere cerrarse y buscar contras y conseguir eso con un equipo más cerrado que el tuyo es sumamente complicado.

Es difícil, por no decir imposible, que Big Sam cambie ahora sus ideas así que solo nos queda apretar bien los dientes, esperar a que la suerte de cara a puerta mejore y a que el viento vuelva a soplar de nuevo a favor. Estaría bien que eso empezase ya contra el Doncaster.


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