NEWCASTLE 0 WEST HAM 1

Imagen: bbc.co.uk
Sufrir no siempre es malo

El West Ham sumó tres importantes puntos en su visita a St. James’ Park. Los locales intentaron igualar el gol de Nolan sin suerte pero generando más ocasiones que los hammers. Gran labor defensiva de los de Allardyce. Desde el primero al último.


NEWCASTLE
WEST HAM
Krul
Jääskelainen
Simpson
O’Brien
è  Obertan 79’
Tomkins
Williamson
Reid
S. Taylor
McCartney
Santon
è  Demel 67’
Jonás
Diamé
è  Anita 24’
Noble
Cabaye
Nolan
Ferguson
Jarvis
Ben Arfa
è  Maïga 34’
Ba
Benayoun
Cissé
è  O’Neil 52’
è  Sh.Ameobi 46’
Carroll
Banquillo
Banquillo
Elliot
Spiegel
Amalfitano
Collins
Bigirimana
Hall
Marveaux
Cole

GOLES: 0 - 1 Nolan (min. 38)

El West Ham visitaba al Newcastle tras dos partidos sin ganar. La derrota en Wigan hizo daño pero el empate ante el Manchester City generó una actitud positiva en los nuestros que ha desembocado en una gran victoria a domicilio ante un equipo muy fuerte. Nadie esperaba un resultado tan sumamente positivo en esta visita pero estos tres puntos ayudarán, y de qué manera, a afrontar los próximos partidos. Encuentros muy complicados.

Yendo ya al partido de hoy y a lo que ha deparado, el comienzo del mismo tuvo la típica fase de tanteo por parte de los dos equipos. La primera media hora fue de los centrocampistas. Tanto las defensas como los delanteros tuvieron poco que hacer durante el primer tercio de partido. El West Ham salió muy serio, sin complicaciones pero muy lento a la hora de buscar jugadas de ataque.

Comienzo lento y dubitativo por parte de los dos equipos

El Newcastle, debido a las bajas propuso un once un tanto extraño. Jonás hizo compañía en el centro del campo a Cabaye hasta que tuvo que ser cambiado por lesión. El argentino y Yossi Benayoun chocaron en el suelo en la pugna por un balón y la peor parte se la llevó el exjugador del Real Mallorca. Anita tuvo que salir en su sustitución. Éste fue sólo el primer cambio por lesión en el encuentro. Después llegarían más. En el minuto 34 Maïga tuvo que entrar por Jarvis.

Como decía, tras una primera media hora de pasividad y de pocas o nulas oportunidades de gol, el Newcastle, por su condición de local, empezó a tomar el control del partido. Algo que el West Ham tampoco acusó en exceso. El equipo de Allardyce no se siente incómodo dando la pelota al rival y esperando las contras. Tanto es así que en el minuto 38, tras un disparo de O’Brien que se iba desviado, apareció Nolan, en última instancia, para desviarlo y hacer el único gol del encuentro. Probablemente no era lo más justo pero nadie podía llevarse las manos a la cabeza por lo que acababa de ocurrir.

El gol de Nolan despertó al Newcastle

El tanto del capitán pareció espabilar a sus excompañeros y Ferguson (42’), Ben Arfa (45’ + 2’) y Cabaye tras un error en el despeje de Carroll (45’ + 3’) estuvieron muy cerca de que la alegría visitante durase muy poco. Así, con un Newcastle volcado tras un comienzo algo inocente, acabó la primera parte. Quedaban 45 minutos para descubrir si los locales seguirían así y si el West Ham era capaz de resolver sus acometidas.

La segunda parte comenzó igual que acabó la primera. Los “magpies” seguían cercando la portería de un acertado Jääskeläinen que tuvo que emplearse a fondo tan solo un minuto después de la reanudación. Un cabezazo venenoso de Ba lo sacó el portero finlandés en la misma línea según el árbitro. Jugadores y afición local pidieron gol pero Mike Dean no lo concedió y las imágenes no sacaron de dudas a nadie.

Visto el cariz que presentaba la segunda mitad, Allardyce decidió mover su banquillo por segunda vez y dio entrada a O’Neil por Benayoun. Sacrificio y trabajo por talento y fantasía. La situación lo pedía y el número 32 del West Ham no defraudó. Ofreció lo que exigía la situación. Mientras tanto, los hammers seguían encerrados en su campo por un Newcastle que atacaba con todo. Había que buscar las contras y gracias a ello Carroll, Diamé o O’Neil dispusieron de alguna ocasión más o menos clara. El delantero cedido por el Liverpool dispuso de la mejor pero Krul sacó un brazo providencial para evitar el segundo en contra de su equipo.

Perfecto trabajo defensivo

Los locales seguían intentándolo pero un excelso McCartney cerró todas las puertas a Ben Arfa, el jugador más peligroso. Los de Londres sólo permitían disparos lejanos y Jääskeläinen resolvía siempre bien. Ba y el mencionado Ben Arfa fueron los que más lo intentaron. Éste último cuando McCartney tuvo que retirarse lesionado.

La sensación de peligro estaba ahí, presente, pero todos y cada uno de los jugadores del West Ham pelearon cada balón y defendieron cada ataque como si fuese el último. Había que hacer bueno el gol del capitán. Merecen mención especial Carroll y Diamé. El primero acabó el partido como una especie de libre que ayudaba a los centrales a despejar los balones largos mandados desde la retaguardia del Newcastle y Momo corrió como nunca, llevó peligro y contemporizo como nadie cada balón dando, así, oxígeno a sus compañeros.

El partido acabó con una enorme victoria en un estadio muy complicado. Quizá no fue un juego bonito el desplegado por el West Ham pero sí efectivo porque los tres puntos han volado hasta el East End. Hay que estar orgullosos del trabajo realizado por los jugadores. No es fácil mantener la concentración tanto tiempo para mantener la portería a cero. A pesar de ello, lo han conseguido y estos puntos vendrán muy bien para lo que se puede ver en el horizonte.

El dato: 14 años. Es el tiempo que ha pasado desde la última victoria del West Ham en el estadio del Newcastle. El resultado, aquel 31 de octubre de 1998, fue de un gol a tres.

Próximo partido: West Ham - Stoke City. 19 de noviembre en The Boleyn Ground.



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