WEST HAM 1 STOKE CITY 1

Imagen: bbc.co.uk

Una parte para cada equipo

Los visitantes pudieron resolver en la primera parte. No lo hicieron y el West Ham les castigó nada más empezar la segunda mitad. Los "Hammers" acabaron echando de menos no haber entrado antes en el partido.

WEST HAM
STOKE CITY
Jääskeläinen
Begovic
O’Brien
Cameron
è  Demel 77’
Shawcross
Tomkins
Huth
Reid
Wilkinson
McCartney
è  Shotton 32’
Diamé
N’Zonzi
Noble
Whelan
Nolan
è  Palacios 62’
Maïga
Adam
è  Taylor 85’
Walters
O’Neil
Etherington
Carroll
è  Kightly 74’
è  Cole 85’
Crouch
Banquillo
Banquillo
Spiegel
Sorensen
Spence
Upson
Collins
Jones
Hall
Jerome
GOLES: 0-1 Walters (min. 13); 1-1 O'Brien (min. 48)


Tanto Stoke como West Ham venían de sendas victorias en sus últimos partidos. Hoy era un día para refrendar esos resultados y ninguno de los dos lo consiguió. El empate no es malo para ninguno pero “Hammers” y “Potters” tuvieron la victoria en su mano. No supieron concretarla.

En las horas previas al partido y tras los resultados del fin de semana, en el lado del West Ham se respiraba un ambiente de excesiva euforia y es que de haber conseguido los tres puntos, el equipo de Allardyce se hubiese colocado en una espectacular quinta posición. Todo esto no suele ser positivo y menos cuando el rival es el Stoke.

Gran comienzo del Stoke

El equipo de Tony Pulis supo leer a la perfección el partido en su primera mitad. Sin ningún tipo de despliegue ofensivo, sin alardes, el Stoke se hizo con el control del partido. Sin la pelota. Como a ellos les gusta, como más cómodos se sienten. Tras los típicos minutos de tanteo, ninguno de los dos equipos se hacía dueño del encuentro. Diamé y Noble, el motor de los locales, fueron perfectamente taponados por N’Zonzi, Adam y Whelan. No dejaron respirar al centro del campo del West Ham y eso es algo que notó mucho el equipo local.

Así, con un Stoke pragmático pero seguro de sí mismo llegó el gol. La pizarra de Pulis volvió a surtir efecto y en una perfecta jugada ensayada a la salida de un córner, Walters puso por delante a su equipo. Mazazo para la afición local. No lo esperaban. El exceso de euforia les cegó y el técnico visitante y el extremo irlandés se lo hicieron pagar.

El gol hizo mella en el estado de ánimo de los jugadores locales y tardaron en reaccionar. Tanto que hasta el minuto 26 no tuvieron una ocasión clara de gol. Diamé, a trompicones, se llevó un balón hasta dentro del área pequeña pero Begovic estuvo más rápido que él. Aún con todo, el partido siguió por los mismos derroteros. Los visitantes ejercían una fuerte presión en el medio del campo que ahogaba al West Ham y lo peor de todo, de dicha presión salía alguna jugada de contraataque que helaba la sangre de los aficionados que llenaban las gradas del Boleyn Ground. Mientras su equipo lo intentaba con lo que podía y sin éxito, N’Zonzi mandó un balón al larguero en el minuto 38. El partido no pintaba nada bien para los intereses locales y los visitantes seguían muy cómodos. Así se llegó al descanso.

Segunda parte para el West Ham

Tras el entretiempo y casi sin tiempo para sentarse, un despiste en defensa (su punto fuerte) del Stoke le costó el empate. Tras varios rechaces, O’Neil consiguió centrar al corazón del área para que un O’Brien que pasaba por allí empujase el balón al fondo de la red. Empataba el West Ham nada más comenzar la segunda parte. Había partido.

El cansancio empezaba a afectar a los jugadores y Noble y Diamé gozaban de más espacio que en la primera parte y por ello y porque las bandas empezaron a funcionar, el West Ham fue superior en esta mitad. El problema fue que no encontró la forma de volver a batir a Begovic. Primero por el buen partido del meta bosnio y segundo por la falta de ocasiones suficientemente claras. Las dos más nítidas fueron obra de Maïga en el minuto 57 y de O’Neil en el 64. En la primera, el extremo de Mali se encontró con una pelota suelta en el área, disparó pero entre Begovic y Cameron sacaron la pelota de la línea. La segunda fue una jugada ensayada entre O’Neil, Noble y Diamé pero el primero cruzó en exceso su disparo.

Justo reparto de puntos final

Por su parte, el Stoke apenas aparecía en ataque. Salía a la contra pero en ningún momento lograron amedrentar a Jääskeläinen. Daban por bueno el empate desde hacía minutos. Los locales siguieron empujando con más corazón que cabeza y no tuvieron suerte. Además, los cambios apenas cambiaron nada. Las bajas marcaron un encuentro que se dividió en dos partes muy diferenciadas. Una para cada equipo y cuando esto pasa lo normal es que el resultado sea un empate. Reparto de puntos y todos contentos, sobre todo los visitantes.

El dato: 35.005 espectadores en The Boleyn Ground. Otro "cuasi-lleno" en el estadio del West Ham a pesar de ser lunes.

Próximo partido: Tottenham - West Ham. 25 de noviembre en White Hart Lane.


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